Vida Compartida
Jessie Muñoz postulante rscj
¡¡¡Ya han pasado 4 meses desde mi llegada!!! Y han pasado un montón de cosas, sensaciones, sentimientos, emociones...
Desde que llegué, mi vida ha cambiado y girado en un millón de grados. Todo comenzó con los desprendimientos de todo tipo, familiares, afectivos, costumbres, materiales… después, acostumbrarme sin ellos... pero sin la ayuda del Señor, creo que ya estaría devuelta... Luego, fue casi inmediato, a sumergirme en todo. Entre la vida del colegio, donde las niñas hacen un montón de preguntas, y la vida parroquial. ¿Qué es eso? Me pregunté muchas veces, pues, en mi vida no había trabajado en parroquia, mas aún en una diócesis.
Creo que ahora entiendo mejor el funcionamiento, pues la estructura que tienen, no se me hizo nada de fácil... Mi primera jornada o exposición como “postulante”, fue la Jornada de Jóvenes que fue en Clara Estrella, Santiago. Fue raro... pero feliz... pues, sentía que estaba con la mitad de mi cuerpo (un ojo, una oreja, una pierna, etc.) con los jóvenes, y mi otra mitad con las monjas... eso, de pasar al otro lado, pensar y actuar para ellos... si hace muy poco era del otro lado. Me sirvió montones, para soltarme, para conocer desde dentro a las demás y saber el funcionamiento interno.
Después vino la Jornada de Inserción... ahí si que no entendía nada, pues, estaba recién conociendo como funciona una parroquia, con sus asesores, coordinadores, etc., y en esta jornada hablaban todas el mismo idioma, que no entendía, pero “igual no ma’...” A medida que iban pasando los temas, lograba entender más, y hacerme una idea de lo que significa trabajar en una parroquia. Pues, al finalizar esta jornada, pude aclarar toda esa ruma de dudas con las que había llegado. También fueron unos días preciosos en cuanto puede conocer a “muuuuucccchhhaaasss” hermanas de todas partes del país, que a pesar de las distancias, de compartir con gente, curas, climas, lugares totalmente distintos, todas caminábamos en un mismo destino, glorificar y derramar el Corazón de Jesús.
La última jornada fue de Formación Inicial, en donde tratamos el tema de la afectividad y sexualidad... Fue una instancia muy buena, en donde pude reconocer el paso de Dios en mi vida, de sentir a mis papás muy cerca en todo mi proceso “educativo” afectivo-sexual. Los momentos de compartir se dieron en un ambiente de total confianza, en donde pudimos compartir de nuestras vivencias con total sinceridad y respeto. Debo reconocer que quede “revuelta”, pero con la total confianza de que el Señor me irá guiando en este caminar.
En medio de estos meses, mi mamá me vino a visitar con mi hermana chica (15 años), lo que fue realmente una recarga de energía tremenda. Quedaron felices, cero llanto al despedirnos, pues ahora entendieron que realmente vibro con lo que estoy haciendo.
Se fue la Cony al noviciado... lo vivido y compartido con ella fue una etapa muy linda. Siento un privilegio haber compartido un momento de nuestras vidas, haciendo cosas juntas. Agradezco al Señor, haberla podido acompañar en su proceso final del postulantado, así como ella lo hizo conmigo al principio.
Al recordar como llegué y como estoy ahora... uffff!!!!!! Siento que he crecido montones, tanto en lo personal como en lo social. Sería una mentira si dijera que ya no hecho de menos a mi gente, los sigo echando mucho de menos, pero el Señor me ha puesto otras personas, en las que puedo confiar, acoger y sentirme acogida. Ahora, puedo decir que no se necesitan grandes cosas para sentirse segura y feliz, sino que sólo se necesita un corazón generoso y abierto para recibir todo lo que el Señor nos ofrece en el diario vivir, acoger y repartir todo el bien recibido.
Agradezco a mi comunidad de Reñaca Alto, Tere, Ofelia, Quena y Gemma por la paciencia y por acogerme. Me han ayudado montones, cada una en lo suyo, con su modo de vivir, su coherencia en la vida, con el ejemplo, su generosidad de compartir sus experiencias de vida, por la entrega y su fidelidad al Señor...
Y a las demás hermanitas, sobre todo las mayores que he conocido, les digo que me he sentido muy regaloneada por ustedes, cada vez que nos encontramos, que sin sus oraciones mi vida no sería la misma...
¡MUCHAS GRACIAS A TODAS!
LAS QUIERE MUCHO,
Jessie, la postulante a rscj.
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