Las Religiosas del Sagrado Corazón de Chile hemos priorizado en nuestra misión apostólica provincial y comunitaria el servicio a las/os jóvenes desde el deseo y visión de Magdalena Sofía y las llamadas urgentes que nos llegan de las/os mismos jóvenes de nuestro tiempo. En nuestro proyecto provincial hemos expresado esta prioridad en los siguientes términos: “Revitalizar nuestra opción por los jóvenes, compartiendo con ellos nuestra espiritualidad y misión como espacio de crecimiento, esperanza y liberación. Esta prioridad la vivimos buscando con ellos la justicia solidaria, la alegre misericordia y el compromiso por el Reino”.
Nuestra misión se orienta a todos aquellos que llevan en sí un germen de futuro, todos aquellos jóvenes con que nos encontramos en las poblaciones, colegios y otras instituciones en donde trabajamos. Para ellos buscamos formas de acompañarlos personal y comunitariamente, invitándolos a vivir un proceso de maduración en su fe y su relación personal con Dios, en su desarrollo personal y en su compromiso social, a través de experiencias y actividades que vayan ayudándolos progresivamente en su crecimiento. Para que tenga una mirada crítica de la realidad desde el evangelio, optando por los más pobres con una mirada compasiva y puedan ser transformadores de su vida y la de la sociedad. Cuatro son las dimensiones que formulamos desde ahí:
Dimensión relación con Dios: “… experiencia personal del amor incondicional de Dios como respuesta a su búsqueda de sentido para que la maduración de su fe los lleve a identificarse con los sentimientos y actitudes del Corazón de Jesús, sus intereses y predilecciones.”
Dimensión relación consigo mismo: “… que los jóvenes se conozcan a sí mismos, se acepten y valoren, desarrollen y confíen en todas sus capacidades y creatividad para forjar su proyecto de vida más pleno y humano.”
Dimensión relación con los demás: “… las actitudes de empatía, tolerancia, respeto y caridad fraterna les permitirán vivir con un sentido de cuerpo, trabajar en equipo e interactuar en reciprocidad.”
Dimensión relación con su entorno: “… Que los jóvenes se dejen afectar y conmover por la realidad de su entorno, la miren y analicen desde el Evangelio y las ciencias sociales y, sintiéndose responsables de su transformación, colaboren en la misión del Reino. Dando lo mejor de si mismos, respetando la dignidad y promoviendo el protagonismo de todos.”
En este espacio estamos involucradas todas y cada una de las religiosas. Juntas queremos caminar en animarnos y vivir en corresponsabilidad el acoger y acompañar a los jóvenes de los lugares en donde estemos: colegios, poblaciones, universidades, trabajos, parroquias, movimientos… con toda su vida, las inquietudes, los dolores, los sueños y esperanzas, las nuevas posibilidades que nos presentan y la buena nueva de Reino que traen consigo. Juntas queremos trabajar en reciprocidad y así proyectar, todas y todos, nuevas maneras y caminos por donde Dios nos llame hoy a manifestar su Amor.
Actividades:
Acompañamiento.
Ejercicios Espirituales.
Ejercicios en la vida diaria.
Retiros de colegio y parroquias.
Taller de discernimiento.
Campamento de formación del Sagrado Corazón.
Taller de profundización del Sagrado Corazón.
Encuentro “Prácticas jóvenes y jóvenes prácticos”.
Catequesis sacramentales en colegios y parroquias.
Colonias.
Talleres artísticos.
Reforzamiento escolar.
Vida comunitaria.
Misiones.
Peregrinaciones.
Servicios en otras instituciones.
Voluntariados.
Voluntariado Michaihue.