RSCJ Chile
Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús
Inicio > Misión Apostólica: Justicia y Paz
Justicia y Paz

ESPIRITUALIDAD ECOLÓGICA

“Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin” (Ap.22,12)

Jesús el Principio y el Fin de todo lo creado. Todo sale de Dios y a él vuelve. La creación viene de Dios. Lo más antiguo que conocemos del origen de la materia es la Gigantesca Explosión, el Big Bang de una pequeña partícula de la que, a través de miles de millones de años de expansiones y concentraciones, se fueron formando las estrellas, las galaxias, la Vía Láctea, nuestro sistema solar, la Tierra…

“Al principio Dios creó el cielo y la tierra. La tierra estaba desierta y sin nada y las tinieblas cubrían los abismos, mientras el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas” (Gen 1,2). Y la evolución continuó dirigida por la energía que la mano amorosa de Dios había puesto en ella. “Júntense las aguas…..aparezca el suelo seco….produzca la tierra pasto y hiervas, llénense las aguas de seres vivientes” y a través de millones de años, que para Dios son días, fue apareciendo nuestra tierra con su belleza y su riqueza, llena de vida, como dice Juan “Por Él se hizo todo y nada llegó a ser sin Él. Lo que llegó a ser tiene vida en Él” (Jn. 1,2). La vida, el regalo de Dios que no puede venir como al azar de las mutaciones del cosmos y que, por lo que hasta hoy sabemos, solo en la tierra hay vida.
La evolución-creación continúa perfeccionándose: vegetales…, animales…, hasta que el ser humano es capaz de darse cuenta de sí mismo, de la creación y de descubrir al Creador, por eso Juan dice: “y para los hombres, esta vida es luz” (Jn 1,3)

Y es aquí donde viene la segunda Gran Explosión: El ser humano en su libertad, no sigue el orden natural y se rebela contra Dios y destruye la armonía de la evolución-creación. Esa Explosión pasa por el corazón y la libertad de cada persona, hombres o mujeres, que es libre de seguir en la armonía o de buscar su propio camino. “Por un solo hombre había entrado el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y luego la muerte se propagó a toda la humanidad, ya que todos pecaron.” (Rom. 5,12). y a través del hombre se contaminó toda la creación, “…pues si la creación se ve obligada a trabajar por cosas vanas, no es porque ella haya deseado esa suerte, sino que le vino del que la sometió”. (Rom 8, 20)

Pero el amor de nuestro Creador y Padre no se resigna a que la creación no logre su fin, a que aquello que partió de Él no vuelva a Él, y en Jesús, un ser humano fruto de toda la evolución, toma cuerpo el mismo Dios que, desde la humanidad, recrea la armonía.
Y este es el tercer Big-Bang, la Gran Explosión del Amor de Dios al ser atravesado el Corazón de Cristo por la lanza del soldado. Explosión del Espíritu Santo, de la Salvación que brota con la sangre y el agua… “Dios dejó constancia del amor que nos tiene y, siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros” (Rom 8, 5).
Explosión de amor que también pasa por el corazón humano y su libertad, y va sanando a quién la acoge, y se va trasmitiendo a quienes a su vez la acogen y transmiten.
Esta Salvación es salvación de amor, que viene de Dios y como Dios es humilde, paciente, constante, misericordiosa, impaciente, ardiente, apasionada.

Hoy se nos hace presente el grito de la Creación que no hemos respetado, por llenar con ella el vacío que produjo en nosotros el separarnos de Dios. “También ella aguarda la esperanza de ser liberada del destino de muerte que pesa sobre ella, y poder así compartir la libertad y la gloria de los hijos de Dios.” (Rom.8, 21). Ella espera ser liberada para cumplir su misión de albergar y alimentar a TODOS los hijos e hijas de Dios. No solo de aquel 7% que usufructúa del 54% de los bienes de la creación.
El Espíritu pone en nuestros corazones las palabras de Jesús: “Felices los que tienen hambre y sed de justicia” (Mt.5,6) y también nos recuerda: “Pobres de ustedes los ricos, que ya tienen su recompensa”.(Lc.6.24)

Protejamos nuestra hermana tierra de los que quieren depredarla a favor de unos pocos. Protejamos nuestra hermana tierra para que sea libre para alimentar a TODOS sus hermanas y hermanos de generación en generación y así juntos a Cristo Resucitado lleguemos al Omega, al Reino de Dios para el que fuimos creados.

Contacto: Inés Garcia Huidobro rscj  palichurch@yahoo.com


OPCIÓN POR LA JUSTICIA Y LA PAZ

En respuesta a las nuevas necesidades del mundo y desde una nueva comprensión de la vida apostólica, nuestro servicio de educación se amplió a diversos campos y a todas las edades, en contrastantes situaciones sociales. Nos sentimos especialmente interpeladas por los rostros de los niños/as, jóvenes y mujeres, sobre todo aquellos que están excluidos  y llamadas a participar en la acción transformadora de Dios en personas y sociedades.

Vivimos en un mundo globalizado y complejo que presenta grandes desafíos a nuestra tarea de educación transformadora:

  1. el anhelo de millones de personas de ser partícipes de los beneficios de la educación,
  2. el deseo y derecho de los pueblos y de las culturas de que su identidad y pertenencia a la comunidad global sea reconocida,
  3. la asombrosa y veloz carrera de la tecnología que incide en la renovación de la educación de manera desigual,
  4. la relativización de lo permanente, de los valores humanos y trascendentes,
  5. la excesiva cantidad de propuestas que recibimos a través de los medios de comunicación y que influyen en todos, pero especialmente en la juventud,
  6. el diálogo constante entre lo local y lo global,
  7. la urgencia por la vida, la justicia, la paz y la integridad de la creación,
  8. la lucha de la mujer por lograr relaciones de equidad en la sociedad y en la Iglesia,
  9. el papel que ejerce la sociedad civil organizada, ONGs.
Somos conscientes de la posibilidad y la responsabilidad que tenemos al estar presentes en los cinco continentes, en diferentes realidades sociales; para vincular esfuerzos, actuar conjuntamente y contribuir para que  la justicia, la paz, la reconciliación, el amor y la solidaridad sean una realidad.

Estamos comprometidas en una diversidad de campos apostólicos: acompañamiento en la fe, instituciones educativas, proyectos educativos y sanitarios en medios populares y marginales, colaboración con y en organizaciones eclesiales y de la sociedad civil.

 La visión común que brota de nuestra espiritualidad orienta nuestro compromiso de educación desde la perspectiva de los que sufren desigualdad e injusticia, siempre a la luz del Evangelio.

Por todo esto hemos elegido:
  1. Ponernos en relación con situaciones de injusticia para hacernos más conscientes y sensibles al sufrimiento de los otros y comprometernos en un trabajo de transformación.
  2. Potenciar laposibilidad que tenemos al trabajar en diversas realidades sociales; contar con una red de justicia y paz, para unir esfuerzos y planificar propuestas y acciones en favor de la justicia y la paz, vinculándonos con organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil a nivel local, nacional y global.
  3. Actualizarnos con las corrientes de educación, tecnología, ciencias sociales, estudios de desarrollo humano.
  4. Desarrollar proyectos educativos que incluyan una buena coordinación con equipos interdisciplinarios y con la base, que nazcan de un  serio análisis de la realidad y se desarrollen con una metodología, objetivos y estrategias evaluables, que se incluyan y colaboren en trabajos con otras instituciones y grupos, en redes y programas amplios.

Contacto: Inés Garcia Huidobro rscj  palichurch@yahoo.com


 

 

 

 

 

 


Religiosas del Sagrado Corazón. Av. Rancagua 0314, Providencia, Santiago, Chile. Fonos: 56-2-2238879,  56-2-7799878. Email:contactos@rscj.cl
Diseño Web - Posicionamiento Web