A la Escucha del Mundo
ENCUENTRO DE LAICOS DEL SAGRADO CORAZÓN
Nos reunimos en el fin de semana previo a Navidad, un tiempo en donde la mayoría compraba los últimos regalos y otros corrían presurosos por Santiago, una ciudad agobiante y populosa.
Nos encontramos en la calle Rancagua para compartir, para ofrecer, para rezar y agradecer los signos de una espiritualidad que sigue viva y latiendo en el interior de cada uno de nosotros.
Sentados bajo un árbol de damascos demasiado verdes, pero con una sombra que nos incitaba a conversar y a dialogar para llegar a acuerdos y con la conciencia clara de que Él nos pedía mucho más que una tarde o un día, nos pedía una opción arriesgada y gratuita de laicos comprometidos con el Sagrado Corazón…
Tendremos que esperar que los damascos maduren, ya que en marzo volveremos a encontrarnos para tomar el rumbo y la tarea definitiva.
Lorena Múñoz.
Ante la pregunta que se nos hizo en el encuentro de Laicos del Sagrado Corazón
¿Qué dimensión (prioridades del capítulo 2008) de la Espiritualidad del Sagrado Corazón ha sido más significativa o te ha ayudado más durante este año?
Insisto en lo transversal de las prioridades y la coherencia de ellas tanto en la vida de las rscj y de los laicos, lo que agradezco como una intuición común que es fruto del Espíritu.
Desde esto he ido viviendo mi relación con el Señor, con las rscj con las que me relaciono y la gente con que realizo mi apostolado, pero en el intento de ser fiel a aquello que más me concierne, centro en el corazón: la opción por los jóvenes, la vida comunitaria, el trabajo con laicos y la dimensión contemplativa.
En lo concreto de la cotidianidad, la oración, como fuente de la dimensión contemplativa, es el origen de un deseo personal de servir, porque allí se provoca el encuentro con Dios; desde ahí mi apostolado toma su fuerza con los niños y jóvenes laicos con los que comparto la misión de las rscj; y la comunidad que hemos formado con otras jóvenes del sagrado Corazón es el espacio de compartir la vida.
Nicole Pérez
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